Falsa invitación.Cuando un juego nos ofrece una experiencia con un nivel básico de dificultad, y seguidamente nos propone -finalizando aquel- nuevos y más dificiles niveles, no son muchas las desarrolladoras que intentan ver qué cualidades pueden aflorar en estas segundas oportunidades del "más dificil todavía". Dentro de ellas, la mayoría de veces nos aguardan cantidades elevadas de enemigos, mayor dureza de éstos, nuevos items a coleccionar o incluso variación del transcurso de la epopeya -o de los personajes- que la habitan. Devil May Cry (2001, Capcom), por poner un ejemplo, cuestionaba su proceder al incluir barrocos niveles, ya que sobradamente descubríamos como manejar a su protagonista, con una absoluta conciencia de su manejo / maniobrabilidad en el nivel normal.
El problema de Ninja Gaiden: Dragon Sword, es que nos revela toda su aventura en una irrisoria dificultad en el nivel al cual accedemos por primera vez, es decir, el normal. La historia de esta producción de Tecmo se nos delata sin premisa, y sin advertirnos que no hay profundidad real de juego en toda la aventura. También observaremos escenarios bellos, pero sin la menor consistencia, como podríamos ver en juegos de acción similares en estética y en proporciones escénicas, como Onimusha (2001, Capcom). Desgraciadamente, Ninja Gaiden: Dragon Sword absorbe poco sutilmente muchas semejanzas, y en muchas ocasiones las copia del título de Capcom literalmente. Aunque tampoco quiere decir que llegue al nivel que Inafune y Takeuchi nos ofrecieron en su momento. En absoluto...
Ninja Gaiden: Dragon Sword es un cúmulo de despropósitos, algunos bienintencionados y otros bastante vergonzosos. El ingenioso control del protagonista a través de la Stylus, queda marchito por todo lo que le rodea. Mientras que en los juegos citados de Capcom, como otros muchos, la curva de aprendizaje es un valor a tener en cuenta, que se atesora con nuestras aptitudes en la manera de jugar, Team Ninja, en cambio, lo desecha por completo en su producción. Trucos infantiles, repetición aburrida de movimientos, acciones dejadas al azar -por nosotros, evidentemente- a la Stylus, etc, son bastantes los aspectos jugables que son desaprovechados en el modo normal, con la sorpresa incongruente, de que cuando hayamos acabado el juego, el sistema difícil se encuentre, y nos encontremos, dentro de una comodidad antes obviada. Siendo esto absurdo y definitivamente destinado a captar un público que está acostumbrado a partidas fáciles, de usar y tirar, y poco experimentado en juegos de acción con profundidad.
Es así, como tendremos que sufrir entre seis u ocho horas para ver que cambia notablemente nuestra acción en un modo con la dificultad mayor. La diferencia es bastante evidente, aunque no es para saltar de alegría, con lo que evidencia un modo normal realmente desastroso. En los niveles difíciles, el jugador tendrá que aprender a usar bien la Stylus, saltos, mandobles, agarres, magias, puntería, serán de primordial conocimiento para realizar una aventura que tristemente hemos desplegado con anterioridad.
A pesar de todos sus defectos de desarrollo y de una imaginería bastante poco creativa, reproducida en los ultimos años hasta la saciedad, podemos deleitarnos -modos difíciles- de su buena disposición a traves de su representación de las técnicas aprendidas. Echado a perder todo su drama, por la maquiavélica facilidad el el modo fácil-normal-único de primeras, tampoco es que nos destrocemos una gran planificiación argumental. Sencilla, y en muchos de los eventos, bastante sosa, sólo invita lo suficiente para seguirla la primera vez, pero en la segunda, habrá que dejar de lado nuestra percepción dramática para centrarse unicamente en nuestro manejo del protagonista, el viejo-nuevo Ryu Hayabusa.
En definitiva, Ninja Gaiden: Dragon Sword, contraria por su apuesta irreconciliable de los niveles de dificultad, el reto de la aventura y el márketing, donde ajustándolos y colocándolos en su sitio, habrían producido un juego más coherente. Triste es su función, ya que delata su acercamiento a los productos desechables y caducos que en la Nintendo DS se están desarrollando, alejando a los jugadores que desean experiencias decentes y perdurables. Es curioso que trasladándo este cartucho -imaginariamente- a un viejo hardware parecido como lo sería la primera PlayStation, este Ninja Gaiden: Dragon Sword, a pesar del citado buen control en el modo difícil de nuestro ninja, estaría seguramente por debajo de la media entre los juegos de acción. ∆∆

Título Original: "Ninja Gaiden: Dragon Sword". Año: 2008. Desarrollo: Tecmo (Team Ninja). Producción: Tecmo. Director: Yosuke Hayashi. Productor: Yosuke Hayashi.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada